Antes de subir al avión que nos traería de regreso a casa, estábamos todos bien de salud. El vuelo salió temprano de Los Ángeles, cruelmente temprano para mis estándares. ¿Por qué elegimos ese vuelo, cuyo horario de salida no parecía el más cómodo? Porque de los siete vuelos diarios que hay entre Los Ángeles y Miami, el que sale a las nueve de la mañana es el avión más confortable, un triple...
Las casas en las que nunca viviré
Volar de Miami a Los Ángeles, si no hay contratiempos, si el vuelo de American no sale demorado, se hace largo y pesado, aun si consigo escribir durante el vuelo, o si encuentro una buena película que acelere el paso del tiempo. En teoría, son cinco horas, pero uno sale de casa a las tres de la tarde y llega al hotel, extenuado, sediento, la lengua afuera, diez horas después, y eso que no...
Uno de los nuestros
No contesto llamadas en el celular. Solo escucho los mensajes. Pero ese mensaje parecía importante. Un amigo en Washington, con influencia en los círculos de poder, me pedía que lo llamase con urgencia. No vacilé en hacerlo. Me pidió que me reuniese cuanto antes con un venezolano que estaba en Miami. No me dijo de qué se trataba. Me dio el nombre del venezolano. Me dijo que era “uno de los...
Tu hija no será feliz
Estaba de paso por Lima, un viaje de apenas seis días, para presentar, en la feria del libro, ante centenares de personas, una novela en clave de humor, titulada “Pecho Frío”, y acompañar a mi esposa Silvia en la presentación de su libro “Nunca seremos normales”, un acto que fue desbordado por más de mil personas, principalmente lectoras jóvenes. Quería ver a mi madre, abrazarla, pero no sabía si...
Todos los amores entreverados
Jimmy Barclays, cincuentón, ricachón, tirando a gordinflón, es bisexual y no lo oculta, pero casi nadie le cree. Algunos piensan que, si a Barclays le gustan los hombres, es gay y punto, solo que no se atreve a decir soy gay y qué, porque se cree más interesante o misterioso diciendo que es bisexual y sus pulsiones eróticas oscilan, veleidosas, impredecibles, como las fuerzas del viento. Otros...
La revista del pecado
Cuando Jimmy Barclays era un niño y se creía inmortal y corría sin esfuerzo como si estuviese caminando, su padre, cojo, pistolero, cazador de animales, militar frustrado, y su madre, beata, santurrona, pía entre las pías, devota a tiempo completo, lo veían con creciente preocupación por un número de hechos aciagos o inquietantes para ellos, a saber: Jimmy no quería disparar pistolas ni matar...
El indocumentado
Solo en su casa, comiendo más chocolates de los que debiera (una de las pocas ventajas de estar solo es que su esposa no le controla la dieta), harto del calor espeso, sofocante, que se abate viciosamente sobre los habitantes de la isla (la mayor parte de los cuales ha escapado, apenas los niños salieron de vacaciones del colegio), Jimmy Barclays, el hombre que desde niño se ha jactado de saber...
El último playboy
Jimmy Barclays está razonablemente orgulloso de un puñado de cosas: ha sido fiel a su esposa desde que empezaron a salir juntos hace diez años, y esa fidelidad no le ha costado ningún trabajo, le ha resultado natural, porque es feliz con ella en todos los ámbitos, sobre todo en el territorio del deseo y el erotismo, que ha explorado con un cierto espíritu de pirata; ha sido un padre...
¿Fútbol artístico o testicular?
UNO Que Alemania perdiese en su debut, jugando mal con escándalo, no justifica darla de baja y asumir que está fuera de carrera. España perdió con Suiza en su debut en el mundial de 2010 y acabó siendo campeona. Jugando desusadamente mal, Alemania se ha recuperado de aquel traspié, ganándole a Suecia en el último minuto con un dardo envenenado de Kroos, que había regalado la pelota en el gol...
Cristiano en patines
UNO Yo quería que empatasen para favorecer a Uruguay y aguarle la fiesta al desalmado señor Putin. Pero Rusia hizo un partido muy completo y mereció largamente ganar. Me sorprendió el juego paupérrimo, chapucero, de los saudíes. La segunda división de Boca, o de River, o de Racing, juega mucho mejor que ellos. Esmirriados, desmañados, abrumados por las circunstancias, a los árabes les quemaba la...