Lima, tantos meses después

    Un mes antes de viajar a Lima, me sometí a una dieta estricta. Estaba realmente gordo y me avergonzaba. Tenía miedo de que mi madre Dorita se escandalizara al ver mi sobrepeso. No nos habíamos visto en treinta meses. No quería decepcionarla. Dejé de comer chocolates y helados, quesos y jamones, salmón y … Sigue leyendo Lima, tantos meses después