-Mamá querida, ¿cómo estás, cuándo llegas?

-Jaimín, ¡mi hijo adorado, mi hijo más viril! Llegaré a Miami el 6 de junio, al día siguiente de las elecciones.

-Genial, qué alegría. ¿Y por quién votarás?

-Por Keiko, pues, hijito, ¿por quién más? Yo estoy con La China cien por ciento.

-Pero en la primera vuelta votaste por Alan, mamá.

-Ay, no sé, ya no me acuerdo de eso, la verdad. Yo creo que voté por La China.

-Me dijiste que votarías por Alan. Tú, Carolina y Antonia, bien sentadas en la sala de mi casa, dijeron, las tres, que votarían por el mafioso de Alan y que estaban seguras de que él ganaría.

-No inventes, hijito, no inventes. No seas majadero. Tú siempre estás haciendo una novela de todo. Yo estoy con La China desde el día uno.

-Yo te dije que ganaría Keiko, mamá.

-Pero me acuerdo clarito que me dijiste que Pedro Pablo no pasaría a la segunda vuelta, ¡y pasó! Te equivocaste, pues, Jaimín. Reconoce, hijito. No seas soberbio. Nadie es infalible, salvo el Papa. Pero este Papa, como es argentino y jesuita, es medio falible, me parece. Al menos así lo vemos en La Obra.

-Mamá, es cierto, yo te dije que era imposible que la segunda vuelta fuese entre Keiko y Kuczynski, dos candidatos de derecha. Lo recuerdo bien. Te dije que Kuczynski se desinflaría y que alguien de la izquierda, o del centro izquierda, pasaría a la segunda vuelta con Keiko.

-Y no fue así, pues, Jaimín. Te equivocaste. No sé por qué le tienes tanto rencor a Pedro Pablo. No sé por qué lo odias, hijito.

-No lo odio, mamá. Para nada. Pero está ya muy mayor. Se le nota. Tiene casi setenta y ocho años. ¡Es mucho para aspirar a un mandato de cinco años!

-Cállate la boca. No sigas. Yo tengo setenta y seis y podría ser Presidenta del Perú por diez años mínimo. Y, créeme, el Perú saldría adelante.

-Tú, Presidenta: ¡Qué miedo, mamá! ¡Sería una dictadura teocrática peor que Irán! ¡Fusilarías a los gays!

-No, hijito, no digas sandeces. No los fusilaría. Pero los convertiría en machos bien machitos.

-Mamá, Kuczynski no va a ganar porque en el debate se notó que está muy viejito y que se le escapa la tortuga. Keiko le dio una paliza. Y además está frito porque hace cinco años apoyó a Keiko. Ahora le tira barro, pero mucha gente se acuerda de que la apoyó y hasta elogió al papá de Keiko, ¿te acuerdas?

-Claro que me acuerdo. Pero yo creo que sí puede ganar. Porque el odio a los Fujimori todavía es muy grande, Jaimín. Mira a los Vargas Llosa, cómo detestan a La China.

-Va a ganar Keiko, mamá. Apúntalo. Esta vez no me equivoco.

-Lo mismo me decías hace cinco años. Y ganó Humala.

-Bueno, sí. Keiko perdió por poco. Pero ahora los Humala apoyan a Kuczynski, es obvio, y eso no le ayuda nada tampoco.

-Yo creo que Pedro Pablo todavía puede ganar. No lo des por muerto, hijito. Tú asegurabas que no pasaría y pasó a la segunda vuelta.

-Pasó porque el Jurado sacó de la carrera a Guzmán y Acuña, mamá. De no haberlos sacado, la segunda vuelta era con Guzmán, no tengo la menor duda. Y creo que Guzmán, corriendo desde la izquierda, podría haberle ganado a Keiko. Era un candidato mucho mejor que el abuelito Kuczynski.

-Y si gana Keiko, ¿qué le vas a pedir?

-Nada, mamá. Mi apoyo a ella es totalmente desinteresado.

-No seas idiota, pues, Jaimín. Te has jugado por ella en dos elecciones, te has llenado de enemigos por defenderla, ahora si gana, te mereces algo, ¿no?

-Bueno, entre tú y yo, no me molestaría que me ofrecieran una embajada.

-¿Cuál, hijito?

-Buenos Aires no estaría mal. Montevideo tampoco.

-No, no. ¡Pídele el Vaticano! ¡Pídele Roma!

-Pero yo soy agnóstico, mamá.

-No hables, huevadas, Jaimín, que me hierve la sangre. ¡No eres agnóstico ni mariquita, deja de andar diciendo esas tonterías! ¡Eres bien creyente y bien viril, el más viril de mis diez hijos!

-¿No sería lindo ser embajador en Montevideo? ¿No sería Silvia una embajadora regia, espectacular?

-Pero ¿tú estás calificado para ser embajador, hijito?

-Bueno, la verdad, no sé.

-¿Qué hace el embajador?

-No sé bien, mamá. Lee los periódicos. Se viste bonito. Va a cócteles diplomáticos. Cultiva la amistad de otros embajadores. Representa dignamente a la patria.

-Pero tú eres un antisocial, hijito. Tú no vas a ninguna fiesta. Ni siquiera vienes a mi fiesta de cumpleaños, ni a las celebraciones de Navidad, ni a la fiesta espectacular de tu tía Finita. Tendrías que volverte más sociable, ¿no?

-Bueno, sí, pero Silvia me ayuda mucho en eso. Silvia y el champán. Silvia, el champán y la ropa tan elegante que tú me regalas.

-Mira, Jaimín, te voy a hablar como tu mami que te adora y que te conoce más que nadie en todo el mundo, incluso más que tu Silvita. Si te vas a meter en política, tienes que ser Presidente, hijito. Nada de embajador. No seas mediocre, no seas tan poca cosa, no seas comodón. Piensa en grande, pues, hijito. Déjate de huevadas, por favor.

-Ya, mamá. Entonces mejor no le pido a Keiko ni media embajada.

-Si le vas a pedir algo, que me nombre a mí embajadora en el Vaticano, eso sí estaría bien.

-Pero tú te llevas mal con el Papa, mamá.

-Porque el Papa se lo toma todo a la broma y cree que es jurado del programa de Tinelli. Tiene que ponerse serio, pues, amor. Es demasiado blandengue con los mariquitas. Dice: ¿quién soy yo para juzgarlos? ¿Cómo que quién soy yo? ¡Eres el Papa, hijito, eres el Papa, desahuévate!

-Mamá, no te olvides de traerme mis chocolates La Ibérica, por favor.

-No me olvido, Jaimín. Pero tienes que bajar de peso. Con esa barriga, te van a botar de la televisión. Por cierto, ¿cómo va tu programa?

-Mal. Muy mal. Me han pasado a las diez y media de la noche. Y en cualquier momento me pasan a las once.

-Ponte las pilas, pues, hijito. Pelea por tu programa. No seas tan poca cosa, no seas huevón. ¿Quién te ha movido de tu horario?

-Una señora religiosa que tiene un cura como comentarista.

-Muy bien, entonces. Muy bien. Que le den la hora entera a esa señora con su curita comentarista.

-Mamá, finalmente, ¿leíste mi novela?

-No, hijito, yo soy una señora muy ocupada, no pierdo mi tiempo. Ya nos vemos en Miami.

10 pensamientos acerca de “Embajador en la sombra

  1. mija

    hola jaymito .. yo si estoy leyendo tu libro … termine de leer tu libro los amigos que perdí .. me parece muy buena .. no te daría el premio nobel pero si me pareció muy entretenida

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  2. Luis Anthony Hermoza Pingo

    Jajajajajaja Jaime como lanza las precisaa tu madre !!! Por poco y no te dice no leo huevadas. Disfruto tus columnas son algo muy inspirador y en esta a veces siento a la mía diciendome. Ua ps ponte las pilas tambien. Por cierto te vi en Barcelona no pude verte face to face como diría la linda chica nice porque me pasó esas cosas improbables que le pasa a un estupido que desea algo y se olvida de lo importante para que le firmen un libro y conozca a uno de sus escritores favoritos. Lo primero se me quedo el libro que tenía y el segundo, bueno si no tengo el libro a comprar uno total ya estaba alli, Ey si pero y el dinero, eso no es problema mi tarjeta Santander, pues no porque se me quedo en el otro pantalón. San Jordi al frente de varios escritores y Jaime Bayly tan solo a 10 personas y no no pude verte, que maldita desgracia. Por la foto que pude sacarte no te vi tan gordo pero figurita no estas ahhh. Y bueno quien no quisiera tener una mujer como la tuya yo aun ando en la busqueda no soy guapo pero hay algo que llevo en la mente. Hazla reir huevon hasta que se ría tanto que se olvide lo feo que eres jajajaja… Así no se si con mi humor un poco tonto pueda conseguir novia. Jaime me despido quizá un día te mande un texto de 30 o 300 hojas diciendo eso que creo tu y muy pocos entenderiamos.
    Pd. : Te harías una fenomenal si implementas el 7×7 en tu programa

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  3. Judith

    Me encanta leer tus colunnas, son muy colosales, me divierto mucho leyendolas. A, y por cierto, ya compre tu ultimo libro y lo estoy leyendo, esta super chevere.

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  4. Flor de Maria

    No te preocupes, si la Sra Fujimori puede aspirar a ser presidente (sin haber tenido un trabajo en su vida), tu facil puedes ser embasador o hasta presidente. Parece que el cielo es el limite en nuestro querido Peru. Ahora, si no te animas, estoy segura que entre los favores que la Sra Fujimori va a tener que devolver a todos esos mafiosos, por lo menos se dignara a darle un puesto diplomatico a tu mama–que parece una buena persona aunque le falte sensatez al escojer su candidato. Pero, quien es perfecta?

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